miércoles, 25 de abril de 2012

EL ROMANTICISMO (VII): MÚSICA ORQUESTAL (SINFONÍA Y CONCIERTO)

Durante el siglo XIX, la orquesta se amplía significativamente. Por un lado aumenta el número de instrumentos, sobre todo en las secciones de viento (con la introducción de instrumentos como contrafagot, clarinete bajo, tuba...) y percusión -de los timbales de la orquesta clásica se pasa a todo un abanico de instrumentos como bombo, platillos, triángulo, celesta, caja, castañuelas, etc.-. Por otro lado aumenta el número de músicos: de las orquestas de 20-30 instrumentistas de la época clásica se pasa a más de 100 efectivos. Gustav Mahler (1860-1911) llegó a componer una sinfonía para más de 140 músicos.

Durante el Romanticismo encontramos dos tendencias en la música para orquesta: 

- La continuación de la tradición clásica, pero introduciendo las innovaciones de ese siglo, con la composición de sinfonías y conciertos. Los compositores siguen la estela de Beethoven. Es la llamada música "pura" o "absoluta".

- La utilización de ideas extramusicales (un programa, es decir, una narración, un cuadro, un paisaje...) para inspirarse en ellas. Es la sinfonía programática (obra en varios movimientos con nombres evocadores) y el poema sinfónico (obra en un solo movimiento dividido en secciones contrastantes). Es la música "programática".

Al primer grupo corresponden compositores como Schubert, Schumann, Brahms, Anton Bruckner (1824-1896) o Gustav Mahler. Escucha un fragmento del primer movimiento de la Sinfonía nº 8 en Si menor, D.759 "Inacabada" (1822) de Schubert:


Otro ejemplo es la Sinfonía nº 4 en la mayor, op. 90 "Italiana" (1833) de Félix Mendelssohn-Bartholdy (1809-1847), en su primer movimiento (Allegro vivace):


En la segunad mitad del siglo XIX, encontramos a Johannes Brahms (1833-1897), del que puedes escuchar un fragmento del primer movimiento (Allegro) de su 4ª sinfonía en mi menor, op. 98 (1885):



A finales del siglo XIX y comienzos del XX sobresale la figura de Gustav Mahler (1860-1911), director de orquesta y compositor bohemio-austriaco del periodo post-romántico, caracterizado por la complejidad estructural, la utilización de enormes recursos de ejecución y cierta naturaleza programática. Mahler compuso 9 sinfonías y el boceto de una 10ª; en ellas sigue la estela de Beethoven, con la introducción de las voces (coros y solistas), como aquí en el final de la 2ª sinfonía en do menor (Resurrección) (1894):





Los conciertos románticos siguen la estructura clásica de 3 movimientos (aunque a veces se introduce un cuarto), y en ellos las partes solistas son de carácter virtuosístico, sobre todo en la cadencia (parte solista sin acompañamiento orquestal al final del primer movimiento). 


Algunos ejemplos famosos son:


Concierto para piano en la menor, op. 54 (1854) de Robert Schumann:





Concierto para piano nº 1 en mi bemol mayor (1849) de Franz Liszt:





Concierto para para piano nº 2 en do # menor (1901) de Sergei Rachmaninov (1873-1943):





Concierto para violín en mi menor, op. 64 (1844) de Felix Mendelssohn-Bartholdy en su primer movimiento (allegro molto appassionato):












sábado, 24 de marzo de 2012

EL ROMANTICISMO (VI): MÚSICA DE CÁMARA

Tuvo una gran importancia en la vida musical de la burguesía. Como la música para piano, los salones eran los escenarios sonde se interpretaban este tipo de obras (dúos, tríos, cuartetos de cuerda, quintetos...), que requerían del oyente una gran capacidad de escucha y de los intérpretes un alto grado de virtuosismo técnico.

Los compositores románticos siguen aquí el esquema clásico, en su mayoría, siguiendo el modelo de Haydn, Mozart y Beethoven.

Destaca Schubert, con sus 15 cuartetos de cuerda, como el Cuarteto nº 14 en re menor, D. 810, "La muerte y la doncella", del que puedes escuchar el primer movimiento Allegro:


Schubert compuso también sonatas, tríos, quintetos y un Octeto en fa mayor, D.803, aquí en su tercer movimiento (Allegro vivace):


Schumann compuso la mayoría de su obra camerística en 1842, como este Quinteto con piano en mi bemol, op. 44 interpretado aquí por Martha Argerich al piano y Misha Maisky al chelo, entre otros:


Johannes Brahms (1833-1897) está considerado como el sucesor de Beethoven en el campo de la música de cámara. Compuso 24 obras de este tipo, desde la sonata hasta el sexteto. Escucha aquí el Trío con piano nº 1, op. 8 (1854), en su primer movimiento (Allegro con brio) a cargo de Eugene Istomin (piano), Isaac Stern (violín) y Leonard Rose (chelo):


Fuera de Alemania, otros compositores cultivaron este género. Además de la música nacionalista, de la que nos ocuparemos en otro apartado, Francia fue otro país importante en la música de cámara del siglo XIX, con nombres como César Franck (1822-1890), de origen belga, con sus cuartetos de cuerda y su Sonata para violín y piano en la mayor (1886). Aquí está el tercer movimiento:


También Camille Saint-Saëns (1835-1921) se dedicó a este género, como en el célebre Carnaval de los Animales, para 2 pianos, quinteto de cuerda, flauta, clarinete, carillón y xilófono (1886), entre otras obras camerísticas. Escucha aquí el Final de esta obra tal y como aparece en Fantasía 2000 (Disney):







  


viernes, 23 de marzo de 2012

EL ROMANTICISMO (V): MÚSICA PARA PIANO

Durante el siglo XIX, el piano fue el instrumento rey, estando presente en todas las casas burguesas que se preciaran. Se multiplicaban las veladas privadas, por lo que cada vez se demandaba más música para este instrumento. Sus características sonoras lo hacían apto para desarrollar nuevas formas musicales, como los nocturnos, mazurkas, valses, estudios, polonesas... aunque también se desarrolla la sonata, tomando a Beethoven como punto de partida.

Frédéric Chopin (1810-1849), compositor polaco, se dedicó casi exclusivamente al piano. Aparte de sus 3 sonatas, la mayor parte de su producción pertenece al género de pieza breve con forma libre, que exigen de sus intérpretes una gran técnica y un alto sentido del rubato (es decir, libertad en el tempo musical). Escucha el Nocturno op. 9 nº 2 en mi bemol mayor (1830):


El género del estudio (pieza que desarrolla algún aspecto técnico) tuvo en Chopin a uno de sus más grandes representantes, como en este Estudio op. 10 nº 1 en do mayor (1829), interpretado por Vladimir Ashkenazy:


El húngaro Franz Liszt (1811-1886), niño prodigio, desarrolló la primera parte de su carrera como compositor e intérprete para el piano, necesitándose de l@s intérpretes una endiablada técnica. Destacan sus cerca de 400 transcripciones de otros compositores, piezas breves y sonatas. Escucha la Rapsodia Húngara nº 6 en Re bemol mayor (1853) a cargo de Martha Argerich:


Otros compositores románticos para piano son Schubert, Schumann o Mendelssohn. De Schumann son conocidas sus Kinderszenen (Escenas infantiles), op. 15 (1838), entre las cuales está este Träumerei (Ensoñación), interpretado por Vladimir Horowitz:


Franz Schubert compuso sonatas, impromptus (composiciones de carácter improvisatorio y libre), danza y su Fantasía Der Wanderer en do mayor. Escucha el Impromptu op. 90, nº 2, en mi bemol mayor (1827), a cargo de Christian Zimerman: